Antigua dársena militar y de servicio, permaneció inaccesible al público durante gran parte de su historia reciente. Su reconversión (finalizada en 2021) devolvió esta zona a la ciudad, transformando un espacio cerrado en una vasta plaza ribereña abierta.
Orientada a la preservación de la memoria náutica, la dársena acoge frecuentemente embarcaciones tradicionales del Tajo y navíos históricos. Dispone de infraestructuras modernas para el embarque y desembarque de pasajeros en eventos exclusivos.
Función actual: Ocio, cultura y eventos. Su versatilidad logística y ubicación premium quedaron demostradas al acoger eventos de gran escala, como el “Santos no Tejo”, que llevó la tradición de las fiestas populares a la orilla del río con una organización moderna. En 2024, consolidó su estatus al recibir el Betano EuroVillage. En días sin eventos, es un punto de lifestyle con quioscos y con la presencia permanente del restaurante ÀCosta.

