También obra de Pardal Monteiro (1943), esta estación precedió a la de Rocha Conde de Óbidos. Destaca por su monumental Salón Almada Negreiros, decorado con ocho murales que reinterpretan el imaginario nacional (como la Leyenda de D. Fuas Roupinho y la Nau Catrineta).
Recientemente, se ha formalizado la restauración de estos murales, un proyecto vital para preservar la vivacidad de los colores y la integridad de la obra, que es un Monumento de Interés Público.
Función Actual: Sirve como centro interpretativo de la obra de Almada y para eventos corporativos que buscan un entorno histórico y artístico inigualable.

